"LAS TARJETAS POSTALES SOBRE LA VISITA DEL NAUTILUS"

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Una década después del cese de la dominación española sobre la Isla de Cuba se produjo la primera visita de una de sus naves de guerra a un puerto cubano. Bautizada con el nombre de “Nautilus” y navegando como buque escuela arribó esta nave a la Habana el 24 de Junio de 1908, en un viaje de amistad y concordia que constituiría todo un acontecimiento para una capital que ya curada de las heridas de la guerra y habitada por una gran cantidad de ciudadanos de origen español se dispuso a tributarle un gran recibimiento, seguido por unos festejos sin precedentes en los que participaron tanto las autoridades de la ciudad como las diversas sociedades españolas que por entonces abundaban en el país.

Todo ello se vio ampliamente reflejado en las publicaciones periódicas de la época, dando lugar además a varios libros y álbumes que reseñaron el hecho, así como a numerosas emisiones de tarjetas postales que nos han permitido conformar una interesante colección sobre el tema.

Como complemento a las imágenes que mostraremos añadimos a continuación una síntesis sobre los antecedentes de dicha visita y las diferentes actividades celebradas en la ciudad durante los catorce días que duró.

 

Antecedentes

En 1886, el gobierno español adquirió en Inglaterra, a un costo de $12.000, el clipper “Carrik Castle”, construido en Glasgow veinte años antes, con el fin de utilizarlo para instrucción de los guardiamarinas y demás clases de la armada. La nave viajó de Londres a Cádiz con un cargamento de material para las defensas submarinas de España, ahorrando un flete cuyo importe superaba al costo de la embarcación, y luego fue transformada en buque de guerra, dotada de armamento y rebautizada con el nombre de “Nautilus”, con 59,3 metros de eslora y 10,4 de manga, y un desplazamiento promedio de 1700 toneladas,  navegando desde entonces como buque escuela de guardiamarinas y aprendices navales.

Para el viaje de instrucción correspondiente al año 1908, se coordinó entre el gobierno español y la administración de la segunda intervención norteamericana en Cuba que la Nautilus viajaría a La Habana en una visita de amistad y concordia, convirtiéndose en el primer barco de guerra español que entrara en un puerto cubano después del cese de la dominación hispánica. A ese fin, la nave salió del puerto de El Ferrol el 13 de enero del mencionado año, con una dotación de 200 hombres bajo el mando del Capitán de Fragata Salvador Moreno Eliza, Comandante de la “Nautilus”.

 

La llegada

No fue fácil el viaje debido a condiciones del tiempo adversas, poco favorables para un buque de velas, pero finalmente llegó a la vista de La Habana en la mañana del 24 de junio. De inmediato fue recibida por una flotilla de remolcadores que la escoltaron para facilitar su travesía por el canal de entrada de la bahía habanera. La ciudad se vistió de fiesta y el pueblo, sin distinción de clases, se agolpó en el Malecón y los muelles, mientras la bahía se llenaba con centenares de pequeñas embarcaciones, sonaban las sirenas de las demás naves surtas en el puerto y se disparaban salvas de artillería desde el Morro y la Cabaña, respondidas desde la Nautilus, todo en un continuo y fraternal saludo de bienvenida.

La nave ancló en la boya del gobierno, en el centro de la bahía, y de inmediato fue abordada, de acuerdo con la práctica y la cortesía internacional, por el Capitán del Puerto de La Habana, el que después de los saludos de rigor, informó al Comandante de la nave las noticias cablegráficas que acababa de recibir la prensa sobre el nacimiento de un nuevo hijo del rey Alfonso XIII, que recibiría el título de Príncipe de Asturias, suceso por el cual hicieron brindis, así como por la prosperidad de Cuba y España.

Luego atracó junto a la nave el remolcador cubano Vicenta Salgado, el mayor de la flotilla, del que subieron a bordo de la Nautilus los miembros de la Comisión Oficial de Festejos del Centro de Dependientes del Comercio, los presidentes del Casino Español y las demás sociedades regionales españolas, altos oficiales del ejército norteamericano en nombre del gobierno interventor, representantes de la Sociedad Económica de Amigos del País y de la prensa cubana y muchas otras personalidades que participaron en el caluroso recibimiento que duró hasta el oscurecer.

 

Primer día de festejos

En la noche del miércoles 24, al iniciarse los agasajos a la Nautilus, tuvo lugar una comida íntima en el restaurante El Louvre, ofrecida al Comandante de la nave, Salvador Moreno Eliza, por el Presidente del Casino Español, Francisco Gamba, en la que también estuvieron presentes el Ministro de España en Cuba, Ramón Gaytán de Ayala; el representante de la Compañía Transatlántica Española y Presidente de la Comisión de Festejos, Manuel Otaduy; el Presidente del Centro Asturiano, Juan Bances Conde, y el Presidente del Centro de Dependientes del Comercio, Emeterio Zorrilla.

Después de la comida se trasladaron al Casino Español, donde los esperaba la oficialidad y los guardiamarinas de la nave, en unión del Capitán del Puerto, Julio Morales Coello, con los que abordaron varios coches para ir a ver la iluminación de la calle Muralla y los principales edificios del centro de la ciudad.

 

Segundo día

El jueves 25, por la mañana, se efectuó un solemne Te Deum en la Catedral habanera, oficiado por el Obispo de La Habana, Monseñor Pedro González Estrada, con la asistencia de la oficialidad y los guardiamarinas de la Nautilus, el Ministro y el Cónsul General de España, el representante del Gobierno Interventor Norteamericano, el Alcalde Municipal, doctor Julio de Cárdenas y otros altos funcionarios cubanos, los Presidentes del Casino Español, del Centro Asturiano, del Centro Gallego y del Centro Catalán, así como representantes del Cuerpo Diplomático y Consular en Cuba..

Por la tarde comenzó a ser visitada la nave por el público, y después recibió a la Comisión de Veteranos de la Independencia, integrada por los Generales Emilio Núñez, Fernando Freyre de Andrade y José de Jesús Monteagudo, los Coroneles Andrés Hernández y José D’Estrampes, el Comandante Manuel Secades y el Capitán Ignacio Weber, los que brindaron un cordial saludo a los marinos españoles y les manifestaron los generosos sentimientos de amistad hacia la antigua metrópoli que animaban a los cubanos que lucharon por la independencia de la patria.

Luego visitó la nave una comisión del Ayuntamiento de La Habana, encabezada por el Alcalde Municipal, doctor Julio de Cárdenas, y varios miembros de su cabildo, la que fue recibida por el Comandante de la Nautilus, señor Moreno Eliza, en la cámara de popa del referido buque.

En horas de la noche se le ofreció a los visitantes una serenata marítima por la rondalla de la Juventud Ferrolana, con el acompañamiento de la Banda de la Beneficencia, actividad  que fue recibida con gran entusiasmo, no sólo por parte de la tripulación de la Nautilus sino también por el numeroso público que se agolpó en múltiples embarcaciones alrededor de la nave española. A causa de la aglomeración de botes, uno de ellos naufragó con varios individuos, los que fueron rápidamente rescatados por guardiamarinas de la nave española que se arrojaron de inmediato al agua, logrando realizar el salvamento sin que hubiera que lamentar consecuencias fatales.

 

Tercer día

En la tarde del viernes 26 tuvo lugar un “Garden Party” en la Quinta de los Molinos, Jardín Botánico del Instituto de Segunda Enseñanza, ofrecido por el Ayuntamiento de La Habana a la oficialidad de la Nautilus, al que asistieron las damas más distinguidas y elegantes de la sociedad habanera. El acto, amenizado por la Banda Municipal, mereció los mayores elogios por parte del Comandante de la nave española y sus oficiales.

Por la noche de celebró el Baile de las Flores en el Ateneo y Círculo de La Habana, con motivo de la llegada de la Nautilus y en honor a la Reina de los Juegos Florales y sus damas de honor, al cual asistió la oficialidad de la nave visitante, con la presencia del Ministro, el Cónsul y el Vicecónsul de España, el Alcalde Municipal, el Capitán del Puerto y múltiples damas y caballeros de lo más distinguido de la sociedad habanera.

 

Cuarto día

El sábado 27 se le ofreció a la oficialidad y los guardiamarinas de la Nautilus, por la Colonia Española en La Habana, un banquete en el Teatro Nacional, debidamente preparado para la ocasión. En la Mesa de Honor tomaron asiento el Comandante de la Nautilus, señor Moreno Eliza; el Gobernador Militar norteamericano, Charles Magno,; el Ministro de España; el Presidente del Casino Español, el Gobernador Provincial y otros miembros del Gobierno, y en otras dos grandes mesas, el resto de la oficialidad y guardiamarinas de la nave, y diversas personalidades y damas de la sociedad habanera. Pronunciaron bellos discursos el Comandante Moreno Eliza, el Gobernador Provincial, el Presidente del Casino Español, el Alcalde Municipal y el General Freyre de Andrade, en nombre de los Veteranos de la Independencia.

Al terminar el banquete, ya en altas horas de la noche, se ofreció otra brillante fiesta a la oficialidad de la Nautilus en los salones de la Sociedad del Vedado, organizada por su Junta Directiva con una elegancia y un buen gusto que merecieron cálidos elogios de los festejados marinos. 

 

Quinto día

El domingo 28 fue un gran día de fiestas y emociones para los marinos de la Nautilus. Por la mañana se hizo entrega de la bandera con las armas de Castilla y León, que dedicaron a la corbeta visitante las alumnas de la Escuela “Concepción Arenal”, del Centro Gallego, la que fue recibida por el Comandante Moreno Eliza de manos de tres alumnas que representaban a Cuba, España y Galicia. De inmediato se procedió a izar la bandera en la proa del buque, a los acordes de la Marcha Real ejecutada por la rondalla de la Juventud Ferrolana.

También se llevó a cabo la colocación de una hermosa placa de plata que le regaló a la nave la Juventud Ferrolana, con la siguiente inscripción debajo de los escudos de Cuba, España y Galicia: “La Juventud Ferrolana a la Corbeta Nautilus en su visita a la Habana. 1908”. La placa fue colocada, de modo provisional, en el camarote del Comandante del buque.

Mientras tanto, la marinería franca fue agasajada por el Comité de Dependientes del Comercio mediante la organización de un paseo en tranvías por la ciudad, que fue realizado en tres carros que recorrieron todos los trayectos de las diferentes líneas, para satisfacción de los marineros que eran aclamados en todos los lugares por donde circularon. Incluso se tiraron voladores en algunos sitios, como en Galiano y San Rafael y en Cuatro Caminos.

Por la tarde se ofreció a la oficialidad una matinée en el Habana Yacht Club, con la celebración de regatas y bailes, en ocasión de la fiesta anual por la víspera de San Pedro, a la que asistieron los miembros de la Directiva del Club, personalidades oficiales del gobierno y figuras distinguidas de la sociedad.

En la noche tuvo lugar una comida en el elegante Hotel Trotcha, ofrecida por el señor Ventura Trotcha y sus familiares a un grupo de guardiamarinas de la Nautilus, mientras el Comandante, la oficialidad y el resto de los guardiamarinas participaban en una fiesta con su correspondiente baile que les fue ofrecida en el Diario de la Marina por su director, Nicolás Rivero.

Al propio tiempo, en el Hotel Sevilla, se efectuaba un banquete ofrecido a una parte de la marinería por el Comité de Dependientes, el que se realizó con la mayor alegría y entusiasmo, y al que asistieron el Vicecónsul de España, el Presidente del Comité de Dependientes, los Contramaestres del guardacostas cubano Yara y de la corbeta Nautilus, el Presidente y el Secretario del Centro Asturiano, el Presidente de la Sección de Instrucción del Centro Gallego, el Presidente de la Juventud Ferrolana y otras personalidades cubanas y españolas. Al terminar, los marineros visitaron la casa social de la Asociación de Dependientes del Comercio y el Centro Gallego de La Habana, donde fueron agasajados cariñosamente.

 

Sexto día

El lunes 29 tuvo lugar el banquete de los Veteranos de la Independencia, ofrecido a la oficialidad y guardiamarinas de la Nautilus en el Teatro Nacional, como símbolo de la confraternidad establecida entre cubanos y españoles, para lo cual se prepararon las mesas de modo que ocuparan los asientos los marinos españoles alternando con los veteranos cubanos, contrastando el blanco del uniforme de los libertadores con el negro del uniforme de los guardiamarinas y la oficialidad del buque visitante. 

Al finalizar el banquete, los comensales se trasladaron al Centro Asturiano para participar en un baile que en su honor les ofreció la mencionada institución regional, al que asistieron, como fue habitual en todos los principales festejos, el Ministro, el Cónsul y el Vicecónsul de España, los Presidentes del Casino Español, la Asociación de Dependientes, el Centro Gallego y el Centro Catalán.

Una parte de los marineros, la segunda y cuarta compañías de babor, no pudieron asistir a los agasajos que se ofrecieron el día anterior a los tripulantes de la Nautilus por tener que cumplir sus turnos de guardia en la nave. Por tal motivo, este día se les hizo una invitación especial para que disfrutaran de un recorrido por la ciudad en los tranvías, como había hecho el resto de sus compañeros, acompañados como siempre por los miembros del Comité de Dependientes, y con posterioridad, en la noche, se les ofreció un segundo banquete en el Hotel Sevilla. El Comandante Moreno Eliza pronunció frases de mucho elogió por la honrosa actitud del Comité de Dependientes del Comercio de facilitar a estos tripulantes que cumplían con su deber los mismos agasajos que se ofrecieron al resto de la dotación.

 

Séptimo día

El martes 30 el Comité de Dependientes del Comercio visitó la Nautilus con el propósito de obsequiar a la dotación y alumnos de la corbeta con tabacos, cigarros y licores. El Presidente de la Comisión entregó al Comandante de la nave una magnífica caja hecha con maderas preciosas cubanas, con cincuenta tabacos de clase superior, y a cada  uno de los demás jefes, oficiales y guardiamarinas se le entregó una caja con veinticinco tabacos y varias botellas de aguardiente “Uva de Rivera”. Luego se obsequió a cada marinero con treinta tabacos, treinta y seis cajetillas de cigarros de diferentes marcas, media libra de chocolate de “Mestre y Martinica” y una pequeña botella de “Bombón Crema”. Todos quedaron muy agradecidos y satisfechos por este agasajo, con frases de elogio para Cuba, los cubanos y la colonia española.

Después recibió la corbeta una comisión de la Juventud Ferrolana, encabezada por su Presidente, Manuel Cabrera, para repartir a la tripulación 1300 tabacos y 2000 cajetillas de cigarros, a la vez que entregaron a la oficialidad un enorme castillo de crocante con los atributos de la Armada. Los marinos los recibieron con las mayores atenciones e hicieron que almorzaran a bordo con ellos.

En la noche se ofreció una recepción al Comandante, la oficialidad y los guardiamarinas en la residencia del Ministro de los Estados Unidos, Mr. Morgan, en Marianao, a la que asistieron el Gobernador Militar Charles Magoon, el Ministro de España, el Comité de Dependientes y personalidades sobresalientes del gobierno y la colonia española así como un grupo de familias distinguidas de la sociedad habanera.

 

Octavo día    

En la mañana del miércoles 1º de julio, un grupo de oficiales y guardiamarinas, invitados por una comisión de oficiales del Ejército cubano, visitaron las fortalezas del Morro y la Cabaña, mientras marineros y clases de la Nautilus que estaban francos de servicio visitaron las quintas de salud “La Covadonga”, del Centro Asturiano, “La Purísima Concepción”, de la Asociación de Dependientes del Comercio, y “La Benéfica”, del Centro Gallego. Por la tarde la oficialidad y un grupo de guardiamarinas asistió a una función en el Salón Teatro “Neptuno”, dedicada a los marinos españoles.

En horas de la noche se celebró un magnífico baile de etiqueta en el Teatro Nacional, ofrecido por el Comité Ejecutivo de la Colonia Española, con la asistencia del Comandante Moreno Eliza, la oficialidad y los guardiamarinas de la nave, así como los principales directivos de los centros españoles y la Asociación de Dependientes, miembros prominentes del gobierno y familias de la sociedad habanera.

 

Noveno día

El jueves 2, en horas de la mañana, visitaron la Nautilus los alumnos y alumnas del Centro Asturiano, acompañados por el Presidente de dicha sociedad, para hacer entrega de un fino álbum y un ancla de flores enlazada con los colores nacionales de España y Cuba, como obsequio al Comandante Moreno Eliza, gesto que fue reciprocado por él con dulces y licores para todos los presentes.

Al mediodía se celebró en el Hotel Campoamor, de Cojímar, un almuerzo ofrecido al Comandante y la oficialidad de la Nautilus por antiguos oficiales de la Armada española retirados del servicio y residentes en La Habana, acto en el que reinó la más franca alegría por el encuentro entre viejos camaradas.

A las cinco de la tarde, la Nautilus recibió a una comisión de la sociedad “Juventud Cubana”, encabezada por su Presidente, Teófilo González Radillo, la que hizo entrega al Comandante Moreno Eliza de una artística medalla de oro con una inscripción en el anverso que dice: “La Juventud Cubana a la Nautilus”, y en el reverso: “Recuerdo de la llegada del barco escuela español a la Habana. Año de 1908”, así como un bello diploma de reconocimiento por su visita, encareciéndole que vieran en ese obsequio una muestra más de la amistad y cordialidad existente entre cubanos y españoles.

En la noche tuvo lugar uno de los más fraternos y sencillos festejos a los marinos de la Nautilus, consistente en un banquete a base de comida criolla, ofrecido por el Comité del Partido Liberal y los comerciantes, propietarios y vecinos del barrio de Chávez, el que se efectuó al aire libre, con una mesa en forma de T para 150 personas, colocada en plena vía pública, en la calle Campanario entre Carmen y Rastro. En este banquete participaron, en nombre de la oficialidad de la nave, el Segundo Comandante, Teniente de Navío Enrique Casas Núñez, y el Alférez de Navío Manuel Moreu Figueroa, además de los guardiamarinas y un grupo de los marineros y clases, los que fueron también agasajados con grandes manifestaciones de simpatía por el público reunido en el lugar. Mientras tanto, el Comandante Moreno Eliza y el resto de la oficialidad asistieron esa noche a una función extraordinaria en el Teatro Payret, en honor de los marinos españoles.

En ese propio día, el Ayuntamiento de La Habana acordó conceder al guardiamarina Ramón Vierna la medalla de bronce con que esa corporación premiaba los actos heroicos, por su comportamiento en la noche del 25 de junio, cuando se efectuaba una serenata marítima en el buque, contemplada por múltiples embarcaciones pequeñas, y una de ellas zozobró cayendo a la bahía varias personas. El mencionado guardiamarina presenció el accidente y de inmediato se arrojó al agua y logró rescatar a los náufragos con el auxilio de  otros botes.

 

Décimo día

El viernes 3 fue un día de recogimiento al conmemorarse el décimo aniversario de la destrucción de la flota del Almirante Cervera en las aguas de Santiago de Cuba. La única actividad del día fue una misa de réquiem celebrada a bordo de la Nautilus, con el oficio del Obispo de La Habana, Monseñor Pedro González Estrada, y la asistencia del Ministro y el Cónsul de España, directivos de los centros españoles, oficiales norteamericanos y familias españolas y cubanas.

 

Undécimo día

En la mañana del sábado 4, el Comandante y un grupo de oficiales concurrieron a la Necrópolis de Colón, donde visitaron los mausoleos del Generalísimo Máximo Gómez y el General Bernabé Boza. Luego pasaron al mausoleo de los Bomberos, donde recibieron, por parte del jefe de ese cuerpo, una detallada descripción del incendio de la ferretería de Isasi el 17 de mayo de 1890. Por último, visitaron el mausoleo que guarda los restos de los Estudiantes de Medicina fusilados en 1871.

De allí se dirigieron al Cuartel de los Bomberos, en la esquina de las calles Zulueta y Corrales, donde presenciaron una maniobra con la salida de los carros que, tocando sus sirenas, hicieron un recorrido por las calles aledañas.

Luego asistieron, en el Casino Español, a una sesión de práctica realizada por los alumnos de la Sala de Armas, con asaltos de espada, sable y florete, en un simpático acto muy celebrado por los visitantes.

 

Duodécimo día

El domingo 5, en la mañana, un grupo de guardiamarinas asistió a la fiesta dada en su obsequio por la Sociedad de Cazadores de La Habana, en Buenavista, acompañados desde el desembarcadero de los muelles por los directivos de la institución, durante la cual los visitantes participaron en varias competencias deportivas. Al propio tiempo, otro grupo de guardiamarinas, naturales de El Ferrol, en Galicia, fueron agasajados por el Director del Diario Español y otros miembros de la colonia hispana oriundos también del mismo pueblo, con un almuerzo en el Hotel “Arana” de La Chorrera.

Por la noche, el Ministro de España ofreció a los Jefes y Oficiales de la Nautilus un banquete en los salones del Centro Asturiano, con la asistencia del Gobernador Militar Charles Magoon, el Obispo de La Habana, representantes del Cuerpo Diplomático y Consular y personalidades de la colonia española. Después los marinos acudieron al Centro Gallego, donde se ofreció un baile por la sociedad “Pila Ancha” y la Sección de Recreo y Adorno del centro, con la concurrencia acostumbrada en los festejos a la Nautilus.

Esa misma noche tuvo lugar un nuevo banquete en el Hotel Sevilla, ofrecido por el Comité de Dependientes del Comercio, en esta ocasión, al personal subalterno de la Nautilus, con el cual dieron cumplimiento a su propósito de que la totalidad de la dotación del buque, desde los altos jefes hasta el barbero de a bordo, tuvieran participación en los festejos.

 

Décimotercer día

En la última de las actividades efectuadas en la ciudad, el lunes 6 el Comandante Moreno Eliza, el médico de a bordo, el capellán y un grupo de guardiamarinas visitaron la quinta de salud “La Covadonga”, del Centro Asturiano, siendo recibidos y agasajados calurosamente por el director de la institución, el cuerpo facultativo y miembros de la Junta Directiva, con los que recorrieron todas las instalaciones, quedando muy impresionados, en especial, con la sala de cirugía y el departamento de hidroterapia, donde el Comandante expresó su admiración y reconocimiento por la labor que realizan, en general, las quintas de salud de los centros españoles.

 

Décimocuarto y último día

En la mañana del martes 7, la Nautilus, que desde su llegada estaba anclada en el centro de la bahía, atracó en el Muelle de la Machina, auxiliada por un remolcador de la Compañía Transatlántica Española, y durante todo el día pudo ser visitada por el público habanero. En la noche la corbeta fue iluminada espléndidamente y se mantuvieron las visitas hasta la media noche, en una jornada en la que prácticamente toda la población de la ciudad pasó por la nave española.

 

La despedida

El día 8 el Comandante Moreno Eliza se despidió del Alcalde Municipal y le hizo entrega de mil pesos que pensaba utilizar en una recepción a bordo de la nave, pero después decidió entregarlos al Ayuntamiento para que fuera distribuido entre las instituciones de beneficencia de la ciudad, gesto generoso que le fue ampliamente reconocido.

 

La salida

A las dos menos cinco de la tarde del día 9 de julio, la Nautilus levó anclas y enfiló por el canal de entrada de la bahía, auxiliada por el mismo remolcador que la condujo a su llegada y escoltada por todos los demás remolcadores del puerto, atestados de personas, donde los despedían las instituciones que participaron en los festejos, a la vez que la bahía se llenaba de pequeños embarcaciones y en tierra el público colmaba el Malecón, los castillos de la Punta y el Morro, las azoteas del litoral de la bahía y en general todos los lugares desde los que podían ver la salida de la nave, en un acto de despedida que superó en alto grado al que había tenido lugar el día del recibimiento, culminando de esta forma la visita histórica del primer barco de guerra hispánico que navegó por aguas cubanas después del cese de la dominación colonial española.

 

Deseando que disfrute de esta página le invitamos a recorrer sus galerías, cuyo listado de imágenes adjuntamos a continuación para que le sirva de ayuda si desea ir directamente a alguna imagen en específico. 

No. -- Descripción -- Emisión

A-01 -- Junio 1908. Recuerdo de la visita a Cuba de la corbeta Nautilus.  -- Indeterminada.

A-02 -- Recuerdo de la “Nautilus” en su primer viaje a la República de Cuba.  -- Indeterminada.

A-03 -- Recuerdo de la “Nautilus” en su primer viaje a Cuba. Viva España. -- Indeterminada.

A-04 -- Recuerdo de la “Nautilus” en su  viaje a la República de Cuba. -- Indeterminada.

A-05 -- Viva España. Viva Cuba. Muchas felicidades -- Indeterminada.

A-06 -- Eterna sea la Unión y Concordia entre ambas naciones. “Nautilus”. -- Obsequio chocolate “Baguer”.

B-01 -- A los Marinos de la Corbeta Nautilus. “Bienvenidos” -- Indeterminada. Monograma CR

C-01 -- (Imagen de la bandera española y la Nautilus en La Habana) -- Indeterminada. Monograma CH.

C-02 -- Recuerdo de la Corbeta Nautilus. Habana junio 1908. -- Indeterminada.

C-03 -- La colonia española de La Habana saluda a la “Corbeta Nautilus”. Junio. 1908. -- Indeterminada.

C-04 -- S.S.M.M. Los reyes de España / y S.A. el Príncipe de Asturias. -- Indeterminada.

D-01 -- La Corbeta Nautilus entrando en La Habana. -- Indeterminada.

D-02 -- (Imagen de la Corbeta Nautilus entrando en La Habana) -- Indeterminada.

D-03 -- (Corbeta Nautilus entrando en La Habana) -- Indeterminada.

D-04 -- (Corbeta Nautilus entrando en La Habana). -- G. Blaín. Obraría 48.

D-05 -- (Imagen de la Corbeta Nautilus entrando en La Habana). -- Indeterminada.

D-06 -- “La Nautilus”. Entrada al puerto. Habana Junio 24/1908. -- R. Corral. Fot.

D-07 -- Habana. Castillo del Morro t la “Nautilus”. 1908. -- Indeterminada.

E-01 -- Salida de la Corbeta “Nautilus”. 9/7/908. -- Indeterminada. Monograma CH.. No. 35.

E-02 -- (Imagen de la Corbeta Nautilus saliendo de La Habana). -- R. Corral Fot.

E-03 -- (Imagen de la Corbeta Nautilus saliendo de La Habana). -- Indeterminada.

E-04 -- Habana. Malecón y Morro. (Imagen de la salida de la Nautilus). -- Indeterminada. No. 107.

E-05 -- (la Corbeta Nautilus saliendo de La Habana). -- Indeterminada.

F-01 -- La Corbeta “Nautilus” a 10 millas de la Habana. 9/7/908. -- Indeterminada. Monograma CH.

F-02 -- Escuadra Española: Nautilus. -- Colección “Trébol”. Cádiz. No. 14.

F-03 -- La Nautilus corriendo. -- El Ferrol. IV. Serie. Núm. 10. Papelería de El Correo Gall.

F-04 -- “Nautilus”. -- Indeterminada.

H-01 -- Grupo del Sr. Alcalde y Guardias-Marinos. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 9.

H-02 -- Marinos en los tranvías visitando la ciudad. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 16.

H-03 -- Comisión de Dependientes que festejaron a los Marinos. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 19.

H-04 -- Los Marinos en el Club de Cazadores. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 20.

H-05 -- Los Marinos en la Benéfica. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 25.

H-06 -- Los Marinos en la Covadonga. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 26.

H-07 -- Marinos concurrentes al Banquete en el Hotel Sevilla. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 27.

H-08 -- Los Marinos en el Tiro de Pichón. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 28.

H-09 -- En el Baile del Centro de Dependientes. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 29.

H-10 -- Lunch en la Purísima Concepción. -- Indeterminada. Monograma CH. No. 31.

J-01 -- (Imagen de un grupo de personas junto a la Nautilus). -- Indeterminada.

J-02 -- (Imagen de los marinos en el tranvía). -- Indeterminada.

J-03 -- (Imagen de un grupo de personas en la Nautilus izando una bandera). -- Indeterminada.

J-04 -- El Comandante de la Nautilus. Habana 9 Julio/908. Salvador Moreno. -- Indeterminada.

J-05 -- Moreno Eliza. Comandante de la Nautilus. -- Indeterminada.

J-06 -- La Juventud Ferrolana a la Corbeta Nautilus en su visita a la Habana 1908. -- Indeterminada.

K-01 -- (Vista del Arco erigido en saludo a la visita del Nautilus) -- Indeterminada.

K-02 -- (Vista del Arco erigido en saludo a la visita del Nautilus – otro ángulo) – Indeterminada